
Yo estuve en Santiago de Compostela. Fui de peregrinación con mi familia cuando las ranas bailaban flamenco, es decir, hace mucho tiempo.
Fuimos andando, recorrimos casi setecientos kilómetros y sin duda, fue el mejor verano de nuestras vidas.
El grupo estaba formado por mis padres y los cuatro hermanos que eramos y somos-gracias a Dios-
Nos pasaron muchas incidencias en el camino, obviamente, una aventura así da para mucho, pero lo mejor fue que lo pasamos muy bien juntos, que tuvimos tiempo para convivir, charlar, compartir, ayudarnos, divertirnos, etc, etc
Cuando divisamos las torres de la Catedral nos invadió una profunda emoción. Supongo que mis padres le dieron una visión sobrenatural al asunto,pero yo desde mi juventud temprana, sólo supe alegrarme al ver el objetivo a la vista.
Santiago Apóstol, Patrón de España.
En mi familia le queremos mucho y desde aquella primera escapada a Santiago, siempre nos felicitamos tal día como hoy, siempre volvemos con el corazón a aquellas tierras gallegas y le damos un abrazo enorme al Apóstol.
Yo también quiero ser apóstol.
No en vano dijo el Señor aquello de “id al mundo entero y predicad el Evangelio”.
Los primeros apóstoles lo tuvieron más complicado en cuanto a medios de comunicación y transporte, pero a día de hoy, casi que no hacer apostolado, aunque sea virtual, es vagancia pura y dura.
¡¡¡FELIZ DÍA DE SANTIAGO PARA TODOS!!!
Tinta