¿Indiferencia o rechazo?

¿Qué será mejor? dicen que el odio -o el rechazo- es preferible a la indiferencia y hoy he visto un caso que me dejo triste.
Fue en la misa de hoy. Había delante mío una joven muy linda que llegó con un hombre (su novio, presumo) y se sentó pierna arriba a hurgar en su cartera, a consultar la agenda, el calendario, a revisar una receta médica y así. “Estaba” ahí pero no “era” de los nuestros.
Otras veces llegan a misa personas, generalmente por alguna razón social, y uno percibe el rechazo, la mala onda, el repudio y el deseo de estar en Marte, sin aire, antes que ahí. También me ha tocado.
Entre las dos actitudes prefiero el rechazo, creo, pues de algún modo el tema le importa y puede hacer click antes más y mejor que una persona a la que algo no le va ni le viene. A esa, removerla de su inercia requiere el doble de trabajo, me parece.
Bueno, hoy he comenzado la prehistoria de la conversión de esa mujer, pues como me distraía tanto su actitud me dediqué a encomendarla, y la he juntado con otras así que he ido topando en mi misa diaria de años. Ya tengo una colección….¿cómo sabes cuándo de tanto rezar se ablandan y convierten?
Como dice la canción: “odio quiero más que indiferencia”
Marita






La indiferencia es mortifera.
Desde luego, yo prefiero a una persona que tenga ideas o credo, aunque no sean ni mis ideas ni mi credo.
Porque ese “me da igual” en el que andan atrapadas tantas criaturas, es dañino, no solo para ellos sino para la sociedad en general, y además es viscoso, pegajoso, dificil de arrancar.
La indiferencia, dicho en español de pueblo “es mu malísima”
Un abrazo Marita.
Tinta
Qué triste. Sin embargo, el hecho de estar ahí, esa cercanía, ya puede ayudar a cambiar las cosas. Mas de uno se ha sentido removido viendo la fe de otros.
Tinta no me diga que está mal, seguro que es pasajero. La vida es sufrir y sufrir, pero para los cansados y agobiados vino Jesús. Animo y cuénteme la teertulia de pe a pa, que no puedo ir.
Hay muchas personas que van a Misa por inercia-costumbre sociocultural, a veces asociada incluso al ocio (tomar el aperitivo los domingos por la mañana), pero que no se toman la Misa como deberían tomársela. La pregunta es: ¿es mejor que vayan a Misa así o que no vayan?
Yo tengo mis serias dudas. A veces pienso lo que usted, que es mejor que no vayan a que acudan con esa indiferencia. Pero otras veces reflexiono y me doy cuenta de que estas personas el único vínculo que tienen con el Señor es esa media hora semanal de religión mal vivida. Quizá de esa media hora estén atentos medio minuto. Quizá miren solo al sacerdote un minuto. Pero eso es menos que nada, porque así tienen la ocasión de estar cerca de Dios aunque sea mal y poco; están en un ambiente cristiano aunque sea un ratito mínimo… no sé.
Una anécdota. Un día estaba yo en Misa y me percaté de que casi diez minutos después de haber empezado seguía entrando gente. Muchos iban distraídos, charlando, como si fueran a un bar de copas. Yo empecé a rumiar por dentro: “qué vergüenza, cómo es así la gente, así no se debería venir a la iglesia, etc, etc” y a girarme discretamente para mirarles. De repente caí en la cuenta de que de tanto preocuparme por ellos y pensar en el poco respeto que tenían, yo mismo llevaba un buen rato desconectado, sin enterarme del sermón. ¿Quién estaba viviendo peor la Misa, ellos o yo?
Es todo un dilema, empezando por si vale la pena ir sin ganas o no. Yo creo, al igual que Ud. que sí, que bsiempre es preferible ir por los motivos que ha dado. Pienso en Frossard, nada más. No fue en misa, pero sólo por entrar a una iglesia salió convertido. Tampoco serán en vano mis oraciones por esas personas; sí, vale la pena….el punto es si será preferible uno que detesta estar ahí, porque de algún modo SABE lo que es, a otro que , como decimos en Chile “no está ni ahí”, no le importa, ni interesa, no le da frío ni calor, es un ser inerte, una especie de mineral ante lo religioso.
Hay que rezar mcuho por ellos. Eso no se pierde.
Saludos, buen finde.