Cosas pequeñas

En mi entrada anterior he hablado de que la santificación –o tener vida interior– es para el bautizado una parte integral de su vocación cristiana. Podemos tomarla o dejarla, pero no cambiarla.
También decía que para cualquier despistado –y suelen ser muchos hoy por hoy– puede sonar imposible o terrorífico, pues uno se ve con una vida de santos hecha en un sólo instante;santos casi desde el vientre de nuestras madres ¡y nos conocemos bastante para saber que eso NO es así!
No, no es así, por suerte, pues de otro modo estamos fritos. Todas las misas serían de ángeles y de la Santísima Trinidad, no de hombres y mujeres que pisamos este mundo como han sido Santa Teresa o San Alberto Hurtado (santo chileno, pues, hay que hacer “marketing”).
Bueno, ¿en qué estábamos? ¡Ah,sí!, que somos bautizados y tenemos la gracia que Dios da a sus hijos para lograrlo, y como NO nos santificamos en un momento, salvo, claro, que muramos mártires de la fe, lo vamos haciendo de a poco, y esos pocos están hechos de cosas pequeñas, para que cuando lleguen las grandes estemos en forma en el gimnasio del cumplimiento del deber.
Cosa grande es cumplir el pequeño deber de cada momento y hacerlo bien, por amor. Creo que fue una de las primeras cosas que me entusiasmaron de la espiritualidad del Opus Dei….¡era posible! ¡y sin rarezas! lo encontré escrito en el libro Camino #815, y dice así:
Es todo un plan, pues cosas de cosas pequeñas está hecha nuestra vida, nuestro entorno y nuestra santidad.
Marita




Sí, NO nos santificamos en un momento, pero debemos tratar instante tras instante. Caemos y nos paramos y lo intentamos de nuevo.
Marita… Un plan de largo recorrido en el que todo cuenta. La sonrisa mañanera que tanto cuesta… no dejar la ropa en el suelo… colocar el libro en el estante… atender por teléfono a alguien cuando dices”pro si ya no puedo mássssss”. Parecen chorraditas. Y algunas no las ve nadie; sólo Dios. Y con esto, por amor de Dios, te santificas. Y es que si no es con esto… con lo de cada día..¿Con qué?
Un saludo
Si la santificación es el intentar llegar a ser perfecto como lo es Dios -y yo soy humana- entonces no puedo llegar a eso, por otro lado decis que tambien es hacer la voluntad de Dios, y como se yo cual es la voluntad de Dios? No puede haber muchas interpretaciones en eso?. El hacer lo que debes y estar en lo que haces, deberia ser lo normal, pero eso no es ser santo, eso es asumir tu responsabilidad con lo que haces – sin entrar en la cuestión de que este o no equivocada-. No lo entiendo