El Divorcio de Josechu

Josechu vive en mi calle. Solemos encontrarnos en la panadería, casi al amanecer.
Josechu está divorciado y actualmente vive con una segunda mujer.
Es un hombre amable y entregado en su trabajo. Tuvo una hija en su matrimonio pero no guarda relación con ella.
Acude a la Misa del domingo por acompañar a Teresa, que es muy devota.
Llegada la lectura del Evangelio y su posterior homilía el sacerdote ha explicado:
“…que Jesús habla muy clarito, que son palabras duras pero no podemos cambiarlas, no podemos “cortar y pegar” el Evangelio según nos conviene. El vínculo del matrimonio no se rompe y el hombre que deja a su mujer y se va con otra, comete adulterio…”
La homilía ha seguido resonando en nuestros oidos y supongo que ha retumbado fuerte en los de Josechu y Teresa…o no.
Curiosamente hay personas que oyen las palabras de Jesús y por un oido les entra y por otro les sale.
Y no es que haya maldad en nuestra sordera, pero sí somos responsables.
Tinta






Es muy doloroso y cada caso es cada cual, pero que hay una sordera significativa al momento de pronunciar los votos matrimoniales, me parece que hay, porque se dice fácil “hasta que la muerte nos separe”, pero por dentro no es raro que haya varias condiciones para cumplirlo.
En todo caso, es muy bueno que tus vecinos de calle sigan yendo a Misa y estén cerca de la Iglesia. Me parece que al menos no han acomodado la doctrina de Cristo a sus circunstancias particulares como he visto hacer a otros que inclusive comulgan para escándalo de sus hijos y otros parroquianos.
Muy claro el Evangelio del Domingo. Noté un silencio “distinto”. Y muchos que, al salir de Misa, comentaron…”Yo he rezado por éste… por aquélla”.
El poder de la Palabra de Dios… y nuestra oración para que, los que teniendo oídos, oigan.
Un saludo
Perdón … La dichosa “s” que ha altado del teclado. Me llamo Sunsi