El primer milagro

Hemos tenido fiesta en la calle. María ha venido y estaba guapísima. Le acompañaba su hijo.
Ha sido una alegría esta boda por distintas razones:una de ellas,el amor de los esposos y la juventud de sus miradas. Tenían enormes deseos de invitar a todos sus amigos porque la ceremonia así lo merecía. Han dado un paso al frente, han dejado las comodidades de su casa paterna y se enfrentan a la aventura del matrimonio, los hijos, el alquiler, la luz, los problemas, las discusiones…
María estaba muy pendiente de todo. La he estado observando en la distancia y sus ojos se han paseado discretos, con afán de servir a los novios en lo que pudiera.
Cuando ha visto el apuro que les iba a sobrevenir, ha dicho a Jesús estas sencillas palabras: Les falta vino. Al mismo tiempo ha dicho a los encargados del banquete: Haced lo que él os diga.
Sólo eso. Y Jesús, Dios y Hombre verdadero, no ha podido resistirse a la ternura de su Madre y ha realizado su primer milagro.
¿Y nosotros? ¿Hemos prestado oídos al consejo de María?
Tinta






Preciosa reflexión, Tinta….¡como un personaje más! tal como san Josemaría nos recomendaba hacer. Hay que ver el sabor, la realidad, la humanidad que adquieren los relatos bíblicos que sentimos en general tan lejanos al ponerlos en clave cotidiana.
Besos
¡Que modelo que tenemos en la Virgen María! ¡Como ayudo en esa boda!
Como Madre y Educadora, quiere despertar en nuestros corazones un gran amor a Jesús y enseñarnos a conocerlo y seguirlo con su Evangelio.
Dios mismo fue quien coloco a María como la Colaboradora y Compañera de Cristo en toda la obra de la Redención, manifestando de esa manera el puesto que María debe de ocupar en la vida de la Iglesia y de cada cristiano. La meta de toda educación cristiana es que Cristo tome forma en los cristianos y en este sentido María puede ser considerada como “la encarnación femenina de la figura de Cristo”. Los cristianos pues, no solo nos deberíamos poner bajo su protección y cobijo maternal, sino dejarnos educar por ella para ser “otros cristos” u “otras pequeñas marías.
Un saludo
Josefina
Qué bonita manera de traer este relato.
Y recordarnos: a través de María a Jesús.
Aquí nos presenta María nuestra madre, como se preocupa de nosotros en nuestras necesidades, en las materiales y también en las espirituales.
Así pidamos a nuestra madre con confianza lo que necesitemos para acercarnos
más a Jesús y a las personas
Saludos
Manolo