Novena de la Inmaculada

Estamos próximos a celebrar una gran fiesta mariana; se trata de la Inmaculada Concepción de María desde el primer instante de su ser natural, y como se ha hecho tradicionalmente en la Iglesia, nos preparamos con una novena en su honor, contemplando diversos ángulos de la Virgen, Nuestra Señora.
La podemos hacer de muchos modos, pero quiero sugerir hacerla de la mano de don Enrique Monasterio que en su excelente blog Pensar por Libre está subiendo una meditación cada día.
No desperdiciemos la oportunidad que se nos brinda de ser como una dama de honor de la Señora que se prepara para su día. Cuando llegue habremos estado en su intimidad acompañándola, oyéndola, contemplándola -imitándola- por varios días en forma muy cercana, y ella, como madre que es, nos conseguirá que terminemos este tiempo de especial dedicación a su devoción siendo un poco mejores y más fieles discípulos de su divino Hijo. María siempre nos lleva a Él y nos dice, como en Caná:
“Haced lo que Él os diga”
Marita




Esta corta entrada la habré escrito unas tres veces. No tengo la menor idea por qué, pero se me borraba todo y sólo quedaba la foto que he elegido. Da para pensar lo poco que debe gustarle al diablo que nos recordemos de su archienemiga, la que le pisará la cabeza. Mayor razón para insistir y publicarla.
Marita, pues te ha quedado genial. Qué bien te sientan los resfriados:)
En cuanto a lo de insistir y publicarla, me parece un ejercicio de la voluntad y la constancia, que necesariamente se traduce en Gloria de Dios.
Y sí. Muchas veces pasan cosas raras de estas:)
Gracias por esta publicación. Buscaré esas meditaciones de D.Enrique. Por cierto, de lectura obligada su libro El Belén que puso Dios. Una joya.
Tinta
En el retiro mensual nos recomendaron la lectura de ese libro que mencionas. No lo conozco, pero estoy atenta.
En la carta de diciembre del Padre menciona su pasada por Córdoba. Te recordé.
Un beso y gracias por los cumplidos. ¡Me los merezco!, jeje es que la cosa estaba brava, no lograba que dejara de borrar todo lo hecho, pero salió.
Una gran fiesta. Preciosa foto de la Madre. saludos.
Ya sigo la Novena de don Enrique, además de la mía personal. Cuanto ayuda oír hablar de la Virgen y llevárselo luego a la oración, para ser más mariana y preparase mejor para la gran fiesta del martes…
Gracias, Arcendo e Isabel por pasearse un rato por estas sendas