Diosenmicalle


Sumar amores

Cuando le hago cariño a mi nieta, de algún modo se lo hago a mi hija y a mi yerno también. Así lo entienden ellos en su concepto maduro del amor familiar. Que yo ame a la niña me agranda el corazón, sumo amores, por decirlo así, de un modo muy simple. No dejo de amar a mi hija. Los amo más y por más razones.

¿Por qué nuestros hermanos cristianos de otras denominaciones se cierran o les cuesta tanto comprenderlo así en lo referente a nuestro amor reverente a santa María? Amando a la madre amo al Hijo, sin contar con que “la llamarán bienaventurada TODAS las generaciones” (Lc 1, 48)

No amo a cualquier mujer con un culto de hiperdulía. No, es la Madre de Jesús, y por ser Dios encarnado ella es la Madre de Dios. No puedo “sacarle” la humanidad a Jesús, por lo tanto tampoco la divinidad. No me quedaría nada de Él.

Hay dos naturalezas en una sola persona divina que asume su naturaleza humana con todo lo que ella es; también asume y ama a su madre de la tierra que nos dejó como madre a todos sus discípulos al dejársela a san Juan a los pies de la cruz.

Creo que san Ildefonso de Toledo lo sabe explicar maravillosamente en su oración a la Madre de Dios*

Marita

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