Cosas pequeñas
En mi entrada anterior he hablado de que la santificación –o tener vida interior– es para el bautizado una parte integral de su vocación cristiana. Podemos tomarla o dejarla, pero no cambiarla. También decía que para cualquier despistado –y suelen ser muchos hoy por hoy– puede sonar imposible o terrorífico, pues uno se ve con [...]



